Por eso Un domingo cualquiera es un trabajo con múltiples referencias a Madrid, sobre todo a Malasaña: “Este disco está compuesto aquí y tiene guiños a barrios que yo considero importantes... Madrid es como un pueblito grande, mantiene constumbres de pueblo aún a pesar de ser una capital europea. Ese es su encanto”, razona, mientras nos explica cómo aterrizó en nuestro país: “Vine a estudiar ingenieria pero siempre con la excusa en la mente de venir a tocar, el mío ha sido un trabajo de pico y pala, ese es mi oficio, es mi trabajo y es lo que hago, no concibo otra cosa”.
A pesar de sonar malasañero, el pop que factura es un trabajo variado y versátil: “Nací en un sitio, viví en otro... hay música anglosajona, bolero cubano, brit pop de los noventa, rock argentino. Por eso quedó ecléctico ese mezcla y sale Un domingo cualquiera. No es que el disco varíe mucho porque soy yo el mismo cantante y el mismo compositor, es más, esto es un disco de pop, entendido como tal, lo que pasa es que no nos queremos comprometer con ningún género.
En su debut ya ha gozado las mieles del éxito (a este nivel), colocándose número uno en la fnac de callao. “Ese número uno me sorprendió mucho, no me lo esperaba y es algo que valoro mucho. Me tenías que haber visto la cara mientras sonríe”.
UN DOMINGO CUALQUIERA. Warner. www.alexferreira.com